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jueves, 28 de noviembre de 2013

El pavo me mira mal. Dudas sobre acción de gracias

Vale, ya debería saber cómo se hace… pero el año pasado ni me acordé de que había que celebrar Thanksgiving, creo que comimos macarrones con carne al estilo 'pisodestudiantes', y yo me preguntaba por qué estaba todo cerrado y había tan poca gente por la calle…

Mi niña agradece en su pavo
Este año el elemento 'acción de gracias' me ha invadido y lo vamos a celebrar. Más que nada porque mis niños llevan semanas dibujando pavos y hablando del tema, porque tenemos invitados a cenar y porque habrá que adaptarse…

¡Soy una gran duda 'zancsgivinera'!

El problema es que no sé bien cómo se hace. Mis principales dudas son:

- ¿Comida o cena? 

Parece que es cena, de esa cena que hacen aquí a las 6 de la tarde. Así que nosotros haremos cena a las 8, un mix spanish-american.

- ¿Pavo o pavo?

Parece que el ingrediente principal es pavo, ok, eso ya lo tengo asumido. Intenté que mis niños aceptaran sandwich de pavo, o pechuga de pavo con algo… o muslos de pavo al horno, que este último sí era así como medio típico y sé hacerlo… pero no, quieren un pavo de los de verdad, de esos gigantes que se hacen al horno.

Hemos comprado uno bien grandote, 12 libras, que no se bien cuántos kilos son pero lo miraré. Lo hemos descongelado y al sacarlo de la bolsa: ¡qué asco! tiene un cuello metido por el agujero del cuello… ya, suena obvio, pero está cortado y da asco. Además hay una bolsa con cosas dentro que da un poco de repelús, porque no sé si son vísceras, sangre o qué… no me he atrevido a abrirla todavía. Además hay como un pellejo vacío donde debería estar la cabeza… lo he guardado todo en una bolsa mientras me preparo psicológicamente.

He preguntado a mi madre su receta de pavo pero es muy difícil. Una de las invitadas de esta noche me dijo que lo pusiera en remojo con especias la noche antes, pero se me olvidó (y ahora que lo pienso me hubiera dado un poco de asco el pellejo flotando en agua con hierbitas). En internet he visto mil recetas, pero me parecen difíciles todas ellas. Así que no sé qué haremos. De momento el pavo está en la nevera y me mira mal.

- ¿Se felicita?

He recibido un sms de una mamá del cole felicitándonos el día. Así que supongo que será como en Nochebuena, que todo el mundo manda mensajes de 'amoryfelicidadybuenaspalabras'. Luego enviaré alguno para que no digan que no me adapto.

Gracias por la familia :-)
- ¿Hay que ir bien vestido?

Digo yo que en un día en el que las familias se juntan y todo es así como de 'amoryfelicidad' frente a una mesa con un pavo para dar gracias, habrá que ir bien vestido. Y fuera estamos a -5 grados, con nieve y tal, pero dentro de casa se está bien así que podemos ir como queramos. Claro que no puedo dejar abierta la opción, porque mi hijo se pondría el chandal y la niña se vestiría de friki, que los conozco yo…

Preguntaré a los invitados cómo van a venir y nos adaptaremos. Que no se diga. De todas formas, cualquier sugerencia será bienvenida, sobre todo por no meter la pata… lo mejor será vestirnos 'nifúnifá', es decir, arreglados pero informales.

- Regalos no, ¿no?

Solo por si acaso pregunto, no creo que se hagan regalos, ¿no? pero como es el día en el que todos se juntan y parece que es más importante que la Navidad, no sé si hay que hacer regalos. Espero que no porque no tengo ninguno… además mañana empiezan las megarebajas del black friday, que a eso si me adapto en un periquete y no tengo ninguna duda, je.

Bueno, lo superaremos seguro y ya os contaré las meteduras de pata. Pero vamos, que me encuentro igual que me pasó con el primer Halloween. Por cierto, este año salió genial, cual expertos todos :-)

jueves, 3 de enero de 2013

Truco MUY BUENO para no cocinar

Estas Navidades nos han invitado a tres cenas diferentes, dos estaban relacionadas con el trabajo de mi marido, y otra merece un post especial para ella solita porque fue muy surrealista...

Las 2 cenas del trabajo tuvieron muchas cosas en común, así que las comento juntas. Las cenas aquí son a las 6 de la tarde. Nosotros los sábados y domingos hacemos horario español: nos levantamos tarde, desayunamos en abundancia y con tranquilidad, comemos a las 3 (y mucho) y claro, a las 6 no tenemos muchas ganas de comer... aún así tenemos mucho saque y nada nos quita el hambre.

Casa casota en Navidad
Estas cenas a las que 'supuestamente' te invitan, son siempre en casa de alguien. A estas dos nos invitaron dos jefes-jefotes, y claro, tenían casas-casotas, con cocinas-grandotasenormes, en las cuales cabían todos los invitados, más de 30, incluyendo niños reptando por el suelo, perros olisqueando comida y adolescentes aburridos mirando el móvil. Todos en la cocina, charlando y probando la comida.

Digo que 'supuestamente' te invitan porque cada uno debe llevar algo para la cena. Salado, dulce o bebida. Sin ninguna organización, dejando al azar que haya mucho de algo y nada de lo otro... al parecer sale bien y más o menos es equilibrado.

El truco es fácil, si organizas esta cena en tu casa, uno o dos días antes de Navidad, donde 30 personas llenan tu casa de comida, con lo 'mejorquemesale'... ¿qué tienes que hacer en Navidad? ¡¡¡Nadaaaa!!!
Además es importante que haya gente de distintas nacionalidades, para probar sabores distintos y tener variedad...

Pensé que era muy buena idea, que las próximas navidades lo hago en mi casa, aunque no quepamos en la cocina y tenga que meter gente hasta en el baño, y así me ahorro comprar, cocinar y oler a sopa...

Con guardarlo bien en la nevera es suficiente. Incluso (atención a mi grado de mamáimperfecta) podría hacerlo uno o dos meses antes, y congelar todo en este pedazo congelador que tenemos, que cabe hasta una vaca entera... o bien con sacarlo al jardín sería suficiente (pero el tema del frío es otro post, ya lo haré)...

Mientras pensaba todo esto apareció mi hija con los ojos como platos, había visto a alguien andando con uno de esos 'bichitos naranjas y blancos de rayitas' en la mano... -¡qué? ¿bichitos? ¿pero se los están comiendo?... -¡claro! además yo también quiero uno de esos, que se cogen por el rabito y se comen de un bocado- Entonces lo vi, se refería a langostinos. Le señalé el plato donde estaban y seguí charlando con una familia muy curiosa. Cuando me giré al rato, la niña seguía frente a la bandeja, toda llena de colitas y con el último langostino en la mano... ¡pues menos mal que no teníamos hambre...!

Le iba a decir que compartiera con los demás, pero ya para qué... también descubrió uno de esos aparatos por los que cae chocolate y se moja fruta con un palito. Que es muy mono y queda muy 'fashion' pero que mi hija se encargó de que se le soltara la fresa del palito en mitad del chocolate y salpicara todo el mantel blanco ideal que había debajo y ella misma se pusiera perdida. A quién se le ocurre poner ese mantel debajo...

El jefe-jefote de la primera cena enseñó a mis niños a escupir a través de una pajita migas de pan, y a apuntar a todos los invitados. Cuanto más serios, peinados y mayores, mejor. Qué les iba a decir, si el maestro era el jefe-jefote de mi marido y además el anfitrión...

El jefe-jefote de la segunda cena no estaba cuando llegamos (por cierto, todo el mundo llega tarde o muy tarde a estas cenas). Educadamente preguntamos por él, y la mujer nos dijo que estaba en un partido de baloncesto, que llegaría 2 horas más tarde... ¡¡quéééé!! por favor, pero si era el anfitrión, el organizador de la cena, el jefe de todos los invitados, y la mujer no tenía nada que ver con el trabajo y ni siquiera conocía a la mayoría de invitados, incluido mi marido. Madreeee, si soy yo ella, el jefe-jefote no vuelve a entrar en casa ni de broma!!.

Pastisset de Moniato
Foto del Blog de Encarna
Pero claro, es todo una estrategia para no cocinar en Navidad... claro... ella era la primera interesada en tener muchos invitados, multiculturales, subordinados de su marido que intentasen agradar con la comida... ajá, es por eso...

Sin embargo, sobre las 9 de la noche la gente empezó a ponerse los abrigos, y para mi sorpresa, para mi grandísima sorpresa, volvían a la cocina con el abrigo y cada uno se llevaba los restos de lo que había traído. ¿?¿?¿?¿??? ¿Entonces? ¿cuál es el truco para no cocinar en Navidad????

Mi marido, muy amable él, le preguntó a la anfitriona si quería que le dejásemos lo que habíamos llevado (por cierto, pastisset de moniato boníssim, receta del blog de Encarna). En realidad era un cumplido, nos lo queríamos llevar, pensamos que si todo el mundo se lo llevaba, pues nosotros también, así teníamos desayuno al día siguiente. Y va y la señora dice que no, que mejor lo dejemos, que todavía podría llegar alguien más y así tenían dulce... será.... y nosotros... se puede ser más pardillo? Allí nadie preguntaba, se lo llevaban y listo! Y yo diría que alguno se llevó lo suyo y algo más...