Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comida. Mostrar todas las entradas

miércoles, 15 de mayo de 2013

Comida americana en el colegio

Soy consciente de que generalizar está muy mal, así que voy a hablaros de un problemilla que estamos teniendo con la comida de los niños en el colegio de Estados Unidos.

Tiempo para comer
Existen dos opciones, o llevarla de casa en tu 'lancherita' (no sé cómo se llama la bolsa para llevar la comida en español, por aquí los hispanos la llaman así, de lunch: lancherita) o bien comer en el colegio.

Los niños de ambas opciones comen juntos en un comedor, por turnos según las edades. Para todos hay unas normas, entre ellas, un semáforo que está en verde cuando queda mucho tiempo, amarillo cuando tienen que ir acabando y rojo cuando tienen que recoger.

Si la cuidadora sube los brazos, todos los niños los suben y quiere decir que tienen que bajar el tono de voz. Lo hacen casi sin pensar...

Los padres podemos ir a comer con nuestros hijos, son 15 minutos que puedes pasar con ellos. Si os digo la verdad, los que suelen ir son los padres separados que no pueden ver a sus hijos todo lo que quisieran...


COMIDA DEL COLEGIO

Está muy bien pensado, cada niño tiene un código, los pequeños lo tienen escrito en un collar que se cuelgan al ir al comedor. Ese código está conectado con una web en la que los padres ponemos dinero a través de la tarjeta de crédito. Puedes consultar qué han comido cada día y cuánto llevas gastado.

Te cobran solo el día que usan el comedor, y depende de lo que coman, por ejemplo, si toman leche sube $0.50. La comida es económica, el menú sin leche son $2.25. Lo mejor que tiene es que no hace falta avisar y solo lo usas cuando quieres. Los niños le dicen a la maestra, unas horas antes, si van a usar este servicio y qué querrán comer, así la cocina se prepara.

Menú de mayo
Aunque tiene buena pinta hay un problema: el menú.

Según mi punto de vista, mis costumbres y cultura, es: una porquería. Y para no ser yo la criticona, os pongo el menú de este mes. Así me dais vuestra opinión.

Como podéis ver se puede elegir entre hamburguesa, sandwich, chicken nuggets, pizza, pasta, tortitas... es decir, todo lo que les encanta a los niños y las mamás no elegiríamos para su buena nutrición. O al menos, no todos los días.

Entiendo que para los niños y las mamás de aquí esto es lo normal... pero nosotros venimos de un colegio donde el cocinero era el 'rey'.  Cocinaba como los ángeles, con menús súper nutritivos y sanos. Hasta tuvo que dar curso de cocina a las mamás porque todas querían saber sus recetas... mis hijos todavía se acuerdan de 'las albóndigas con cuscús' o del 'puré de verdura'...

Los niños y yo hemos llegado a un acuerdo, pueden comer un día a la semana de la comida del colegio, o si su mamá tiene que viajar, así por lo menos tienen un aliciente si estoy fuera.


COMIDA DE CASA

El problema es tener que hacerlo: pensar, comprar, cocinar, empaquetarlo... un rollazo, pero bueno, una se acostumbra. Lo hago de cenar y guardo para el día siguiente. Además ya se han acostumbrado y no se quejan.

Pero el verdadero problema es que los niños se avergüenzan de su comida. Y no es porque yo sea una mamá imperfecta, que lo soy. En la comida de mis niños me esmero y les hago cosas muy ricas: pasta con verduras, tortilla de patatas, albóndigas, lasaña, arroz chino, pollo al ajillo, y mil historia más. Y, no se lo digáis a nadie, pero me sale muy bueno.

Peanut butter & jelly
El tema es que nuestra comida es extraña para el resto de niños y la miran alucinados. Además huele diferente y no saben lo buena que está. Las profesoras también la miran con curiosidad e incluso les piden probarla porque les gusta mucho...

Pero a ningún niño le gusta sentirse diferente, así que quieren que les haga sandwich. Así son como los demás. Pero claro, ¡¡cómo van a comer sandwich todos los días!!!

El típico es del de peanut butter & jelly, para entendernos: mantequilla de cacahuete y gelatina. Sí, puaj, pero les encanta. Casi todos llevan sandwich de esto, incluso lo compran hecho y envasado, así no tienen que cocinar. ¿Cocinar? pero si es untar la mantequilla y la gelatina... otra cosa que llevan ya envasado es manzana a trozos, con piel. Que mis hijos y yo no entendemos por qué no se llevan una manzana...

En la universidad es lo mismo, no cocinan, comen cosas congeladas o enlatadas que compran para abrir, calentar y listo. Nadie cocina como entendemos los españoles, o los latinos. Básicamente estoy empezando a entender porqué hay tanta gente obesa, no les educan a comer sano.

Y tengo dos opciones, o que mis hijos se acostumbren a que les miren mal y tengan la suficiente personalidad para defender sus costumbres y cultura (también nos pasa cuando hablamos en español), o bien rendirnos y comer lo mismo que todos y hablar en inglés.

Está clara la opción, ¿no?

jueves, 3 de enero de 2013

Truco MUY BUENO para no cocinar

Estas Navidades nos han invitado a tres cenas diferentes, dos estaban relacionadas con el trabajo de mi marido, y otra merece un post especial para ella solita porque fue muy surrealista...

Las 2 cenas del trabajo tuvieron muchas cosas en común, así que las comento juntas. Las cenas aquí son a las 6 de la tarde. Nosotros los sábados y domingos hacemos horario español: nos levantamos tarde, desayunamos en abundancia y con tranquilidad, comemos a las 3 (y mucho) y claro, a las 6 no tenemos muchas ganas de comer... aún así tenemos mucho saque y nada nos quita el hambre.

Casa casota en Navidad
Estas cenas a las que 'supuestamente' te invitan, son siempre en casa de alguien. A estas dos nos invitaron dos jefes-jefotes, y claro, tenían casas-casotas, con cocinas-grandotasenormes, en las cuales cabían todos los invitados, más de 30, incluyendo niños reptando por el suelo, perros olisqueando comida y adolescentes aburridos mirando el móvil. Todos en la cocina, charlando y probando la comida.

Digo que 'supuestamente' te invitan porque cada uno debe llevar algo para la cena. Salado, dulce o bebida. Sin ninguna organización, dejando al azar que haya mucho de algo y nada de lo otro... al parecer sale bien y más o menos es equilibrado.

El truco es fácil, si organizas esta cena en tu casa, uno o dos días antes de Navidad, donde 30 personas llenan tu casa de comida, con lo 'mejorquemesale'... ¿qué tienes que hacer en Navidad? ¡¡¡Nadaaaa!!!
Además es importante que haya gente de distintas nacionalidades, para probar sabores distintos y tener variedad...

Pensé que era muy buena idea, que las próximas navidades lo hago en mi casa, aunque no quepamos en la cocina y tenga que meter gente hasta en el baño, y así me ahorro comprar, cocinar y oler a sopa...

Con guardarlo bien en la nevera es suficiente. Incluso (atención a mi grado de mamáimperfecta) podría hacerlo uno o dos meses antes, y congelar todo en este pedazo congelador que tenemos, que cabe hasta una vaca entera... o bien con sacarlo al jardín sería suficiente (pero el tema del frío es otro post, ya lo haré)...

Mientras pensaba todo esto apareció mi hija con los ojos como platos, había visto a alguien andando con uno de esos 'bichitos naranjas y blancos de rayitas' en la mano... -¡qué? ¿bichitos? ¿pero se los están comiendo?... -¡claro! además yo también quiero uno de esos, que se cogen por el rabito y se comen de un bocado- Entonces lo vi, se refería a langostinos. Le señalé el plato donde estaban y seguí charlando con una familia muy curiosa. Cuando me giré al rato, la niña seguía frente a la bandeja, toda llena de colitas y con el último langostino en la mano... ¡pues menos mal que no teníamos hambre...!

Le iba a decir que compartiera con los demás, pero ya para qué... también descubrió uno de esos aparatos por los que cae chocolate y se moja fruta con un palito. Que es muy mono y queda muy 'fashion' pero que mi hija se encargó de que se le soltara la fresa del palito en mitad del chocolate y salpicara todo el mantel blanco ideal que había debajo y ella misma se pusiera perdida. A quién se le ocurre poner ese mantel debajo...

El jefe-jefote de la primera cena enseñó a mis niños a escupir a través de una pajita migas de pan, y a apuntar a todos los invitados. Cuanto más serios, peinados y mayores, mejor. Qué les iba a decir, si el maestro era el jefe-jefote de mi marido y además el anfitrión...

El jefe-jefote de la segunda cena no estaba cuando llegamos (por cierto, todo el mundo llega tarde o muy tarde a estas cenas). Educadamente preguntamos por él, y la mujer nos dijo que estaba en un partido de baloncesto, que llegaría 2 horas más tarde... ¡¡quéééé!! por favor, pero si era el anfitrión, el organizador de la cena, el jefe de todos los invitados, y la mujer no tenía nada que ver con el trabajo y ni siquiera conocía a la mayoría de invitados, incluido mi marido. Madreeee, si soy yo ella, el jefe-jefote no vuelve a entrar en casa ni de broma!!.

Pastisset de Moniato
Foto del Blog de Encarna
Pero claro, es todo una estrategia para no cocinar en Navidad... claro... ella era la primera interesada en tener muchos invitados, multiculturales, subordinados de su marido que intentasen agradar con la comida... ajá, es por eso...

Sin embargo, sobre las 9 de la noche la gente empezó a ponerse los abrigos, y para mi sorpresa, para mi grandísima sorpresa, volvían a la cocina con el abrigo y cada uno se llevaba los restos de lo que había traído. ¿?¿?¿?¿??? ¿Entonces? ¿cuál es el truco para no cocinar en Navidad????

Mi marido, muy amable él, le preguntó a la anfitriona si quería que le dejásemos lo que habíamos llevado (por cierto, pastisset de moniato boníssim, receta del blog de Encarna). En realidad era un cumplido, nos lo queríamos llevar, pensamos que si todo el mundo se lo llevaba, pues nosotros también, así teníamos desayuno al día siguiente. Y va y la señora dice que no, que mejor lo dejemos, que todavía podría llegar alguien más y así tenían dulce... será.... y nosotros... se puede ser más pardillo? Allí nadie preguntaba, se lo llevaban y listo! Y yo diría que alguno se llevó lo suyo y algo más...


domingo, 26 de agosto de 2012

Sucios, arrugados y delgados

Este post va especialmente dedicado a mi madre, a mi suegra y a la tata. Ellas tres me han cuidado en diferentes momentos de mi vida imperfecta, y sobre todo me han ayudado en el día a día de mamá trabajadora.
La plancha me mira...

Madre no hay más que una, y la mía es la mejor. Mi suegra, frente a lo que manda la tradición, es estupenda y nos llevamos muy bien, de hecho, si algún día me separo: ¡me la quedo!. Y la tata de los niños, que en realidad es la tata de todos, es la persona que más nos ha cuidado desde que el mayor tenía un mes.

Estos tres pilares han contribuido a que sea una mamá imperfecta, porque realmente ellas me han ayudado siempre que lo he necesitado.

Pero, ¿y ahora qué? sola frente al peligro... sin ninguna, lejos y con los niños echándolas de menos...

Me preguntan que cómo me organizo, que si me agobio, que si lo llevo bien, que qué hago durante el día, que qué comemos... noto que están agobiadas... así que contesto aquí para las 3 (la tata no pregunta, pero sé que se lo pregunta :-)

1.- La casa no está perfecta. Es minimalista. No quiero trastos que haya que limpiar y quitarles el polvo.

2.- No está muy limpia. Hay pelusas, algún cristal sucio, migas y un poco de desorden. Aunque dominado, una vez al día recojo, y los niños también. Y como no tenemos casi nada, pues es difícil desordenar. La moqueta disimula todo, no se ve la suciedad.

3.- Vamos algo arrugados (para el estándar español de arruga). Pero aquí no se nota mucho. He decidido que las camisetas, vaqueros, sábanas, toallas y alguna otra prenda más, no se planchan. Se aplastan un poco, se estiran, y listo!.

4.- Lo que le plancho al padre de familia no debo hacerlo bien, porque he observado que luego él lo plancha por la noche (sé que me lees... :-), así que no voy a planchar más camisas (que lo sepas), una cosa menos.

5.- El desayuno son cereales con leche (fácil).

6.- La comida para llevar del padre se la hace él, y la del niño se la hago mientras desayuna: sandwich, fruta, algo caliente de la cena anterior, lácteo... vamos, que come bien. La niña y yo comemos cuando llega del cole: ensalada, tortilla, pasta, sandwich... ligero porque quiere comer a las 12.

7.- En la cena ya estamos todos y nos esmeramos un poco más. Si sobra, se guarda para que se lo lleve alguien al día siguiente. Pollo con verduras, carne con ensalada, pasta, arroz, tortilla de patata, etc. Todo muy sano y equilibrado. No sé qué pasa que aquí adelgazan todos menos yo... como teníamos reservas no hay problema.

Pues eso, que aunque algo sucios, arrugadillos y más delgados, vamos superando esto.

Lo único que verdaderamente nota la pequeña es que el 'bolacao' de aquí no sabe como el de España, no sé si es porque pone que tiene un 25% menos de azúcar... pero la marca es la misma... ¿será lo del azúcar o que no se lo hace su 'tatita' y no se lo da con una pajita mientras ve Clan en el sofá de su casa auténtica mientras recibe mimos y arrumacos?

Conclusión: que estamos bien y nos organizamos. No os preocupéis por la 'intendencia del hogar', que la vamos teniendo dominada. Eso sí, si venís a vernos, avisad con tiempo para arreglar todo... (con mucho tiempo, por favor)