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lunes, 12 de mayo de 2014

11 ideas para copiar de Estados Unidos

En este país hay mil ideas para copiar, iré poniendo poco a poco las que me vienen a la cabeza. He hecho un listado en general, de cosas del día a día:

Hoy no envío carta
1.- Echar la carta en tu buzón, sin tener que ir a ningún buzón comunitario. Si levantas la banderita el cartero sabe que tiene que llevársela. Así de fácil. (Yo pensaba que la banderita levantada la dejaba el cartero cuando había carta, y no, es cuando tú le dejas una a él para que se la lleve).

2.- Los restos de comida se tiran por el fregadero y se tritura apretando un botón. En teoría se disuelve y se va al alcantarillado. Desconozco si esto alimenta mejor a las ratas, pero en casa no huele mal porque todo se va y desaparece por arte de magia. Eso sí, hace mucho ruido. Y no, no es peligroso para los niños, el botón está lejos y el triturador muy abajo.

3.- La basura para reciclar va toda al mismo cubo, no se distingue entre plástico, cartón, cristal… todo en el mismo contenedor y el ayuntamiento se encarga de clasificarla. El camión pasa cada 2 semanas, cada uno tiene su propio cubo y es mucho más fácil que en España.

4.- La basura orgánica, que no has triturado, va en otro cubo. El camión pasa solo una vez a la semana, con lo que se ahorra mucho, pero huele un poco mal… La gente tiene en cuenta esto a la hora de comprar pescado.
Además hay otro cubo para los restos del jardín: hojas, ramas, hierba… cada dos semanas pasa ese camión, así que más o menos los vecinos arreglan el jardín cada dos semanas. Bueno, en realidad siempre están arreglando el jardín, y lo tienen precioso.

5.- En el supermercado a nadie se le ocurre llevarse un carrito, así que no hay que poner moneda. Además hay un dispensador de toallitas desinfectantes al lado de los carritos. Por si quieres asegurarte de que no te llevas ningún germen pegado en las manos por tocar el carro. Esto es un poco exagerado, pero es buena idea.

6.- En el supermercado te dan las bolsas gratis, todas las que quieras, y cuando tienes muchas las llevas y las reciclan para fabricar más. Gratis y ecológico.

7.- En el supermercado siempre hay unos individuos, generalmente jóvenes, que te meten toda la compra en las bolsas, perfectamente clasificada y ordenada, y no, no hay que darles propina, es su trabajo y se agradece muchísimo. Mi amiga Marisa dice que en Panamá además la meten en el coche, y me parece ¡mejor idea todavía!

Schoolbus
8.- Cuando el autobús escolar para, todo el tráfico se detiene para dejar pasar a los niños.

9.- Los camareros, dependientes y personas que están de cara al público son súper amables. Siempre te preguntan si estaba todo correcto y qué tal tu día, se presentan por su nombre y te dicen que están para ayudarte. Vale, viven de las propinas, pero son encantadores :-)

10.- Cuando sobra comida en un restaurante, te la ponen para llevar. A nadie le extraña ni te miran mal. Y ¡a nadie se le ocurre decir que es para el perro!

11.- Cada uno paga su cuenta, no se divide entre los comensales. Lo normal es que el camarero haga una cuenta para cada uno con exactamente lo que ha comido y bebido. De esta forma nadie se aprovecha de nadie y cada uno pide lo que le apetece.

Hay muchas más ideas para copiar, las iré poniendo poco a poco. Aunque también creo que pondré las que no habría que copiar por nada del mundo… ¡que también las hay!

jueves, 19 de septiembre de 2013

Familias numerosas en peligro de extinción

Una amiga me contó una historia sobre una madre con 6 hijos. Además de hacerme pensar en el tema de las familias numerosas, me quedé alucinada de lo que puede llegar a provocar el estrés y el agotamiento en una madre y en un padre con tantos hijos...

Toda la familia volvía de hacer la compra en un centro comercial. ¡Compra para 8!, a mi la compra para dos hijos y un padre se me hace un mundo, tanto que prefiero ir sola porque si no se repite siempre la misma historia en el supermercado:

Estrés en el supermercado
–Mamá compra esto, mamá compra lo otro, mamá no me haces caso, mamá dónde está mi hermano, mamá que hemos perdido el carro, mamá meto estas chuches, mamá me has pisado con la rueda, mamá me puedo subir, ay mamá he tirado 3 botes, mamá, mamá, ¿mamá me escuchas?...–

Imaginad que no podían ir en un coche cualquiera, porque padre + madre + 6 hijos + compra no cabe en cualquier vehículo. Así que irían en una súper furgoneta preparada con asientos para todas las edades y el maletero a reventar de bolsas de comida. No sé si el conductor se podría concentrar bien en la carretera, porque a mi con 2 me cuesta.

El caso es que llegaron tarde y cansados, bajaron la compra, la coloraron, hicieron la cena, cenaron, se pusieron el pijama, se lavaron los dientes, dieron las buenas noches y se fueron todos a la cama a descansar.

...silencio...

...relax...

Al rato, sobre la una de la madrugada, sonó el timbre de la puerta, algo extrañados abrieron y se encontraron a uno de los hijos que se había quedado dormido en el coche mientras bajaban la compra. ¡Nadie se había percatado!

¿Os imagináis? Medio dormido salió y llamó al timbre para ir a su cama...

¿Olvidar a un hijo en el coche? Con tantos es normal... Bueno, ya os conté una historia sobre una madre que se olvidó a su bebé, pero en este caso es más grave, no solo la madre no se dio cuenta, sino que ¡¡el padre y los otros 5 hermanos tampoco!! ¿qué jaleo de familia debe haber para no echar en falta a uno?

La gran familia
Este verano hablábamos de cómo eran las familias antes. Mi padre eran 6 hermanos, más el abuelo, más el primo de Cádiz que fue a estudiar a su casa, más los padres, más una americana que fue de intercambio... en casa de mi suegra también eran 6 hermanos, en casa de mi suegro peor: ¡eran 9 hermanos!. Y como dice mi padre, lo suyo era lo normal, había familias de 14 hijos... Unos cuidaban de otros, la ropa se pasaba de generación en generación, no se podía elegir comida a no ser que fuera tu cumpleaños, con una pelota y una muñeca tenían de sobra para todos, había turnos para comer...

Parece que las familias numerosas, las de antes, están peligro de extinción. Ahora tener 3 hijos ya nos parece una pasada (a mi la primera), y con 4 o 5 no digamos. Cuando yo tenía 16 años estuve de intercambio en una familia que tenía 7 hijas, más yo, y la verdad, como adolescente lo pasé fenomenal, pero ahora entiendo las ojeras de la madre y el autoritarismo del padre.

Así que ya no me quejo más, que dos está muy bien y no se me olvida ninguno, o al menos de momento.

P.D: Gracias Luisa por la historia (la tenía medio escrita desde hace mucho)

martes, 25 de diciembre de 2012

Navidades imperfectas

Lo sé, lo sé, hace mucho que no escribo... a ver si me aplico porque nos han pasado miles de historias muy dignas de llegar a post. Pero hoy me voy a centrar en la cena de Nochebuena.

Hemos decidido pasarlo en Estados Unidos, porque estamos lejos y el viaje es caro para los 4, porque mi marido trabaja, porque el cole empieza el 2 de enero (bendito cole, por cierto) y además por experimentar nuevas Navidades...

Aperitivo de renos navideños
Hemos tenido la suerte de tener la visita de mi amigo Martin, amiguísimo desde los 3 años.  Así que el día que llegaban pensé: me levanto pronto y me da tiempo a recoger la casa, limpiar, ducharme, secarme el pelo, hacer la compra y preparar la comida. Teniendo en cuenta que llegaban a las 12.30 de la mañana, era un poco presuntuoso...

¡¡¡Ja, ja, ja!!! Todo mentira. Aunque no me levanté muy tarde, solo me dio tiempo a recoger y limpiar. Si es que no doy para más, lo de la casa no es lo mío. Menos mal que Martin me quiere mucho y le da igual. Me acompañó a hacer la comprota de Navidad y a preparar el menú.

Martin es una joya como regalo de Navidad, te hace todo más fácil y divertido. Ameniza cualquier momento, siempre está de buen humor y es como si tuviéramos otro niño en casa. Así que tan contentos. Solo faltaba un poco de nieve para que fuera perfecto...

La cena de Nochebuena parecía que la tenía dominada, lo único malo fue que acepté ir a una actuación de la amiga de mi hija en una iglesia a las 7 de la tarde. Pensé que sería un momentito, una media hora, y me llevé a todos detrás. Al final, se me echó el tiempo encima y nos fuimos a la actuación sin gasolina, sin ponerme guapa, sin peinarme siquiera, y sin saber muy bien dónde era. ¡Un poco más y me voy con el delantal!. Entre salir tarde, poner gasolina, la niebla que había y no saber dónde era... llegamos súper tarde.

Los últimos, todo en silencio, y nuestro coche anunciando que llegábamos en la gravilla de la iglesia. Al entrar estaba todo oscuro y se notó nuestra llegada... Justo a tiempo para ver a la amiga saliendo vestida de ovejita... uf, ¡menos mal!

Con pelos de loca, mal vestida, oliendo a sopa, rodeada de gente desconocida, todos concentrados en la Navidad, bien arregladitos y muy emocionados... El comentario de mi hijo mientras sujetaba una vela y todos cantaban fue muy gracioso: - Mamá, has apagado la sopa? - me conoce muy bien... Le respondí que por supuesto, pero ni idea realmente...

Conseguimos salir de la iglesia, sin saber muy bien cuál era el procedimiento porque nunca habíamos asistido a ese tipo de iglesia ni ceremonia. Duró mucho, muchísimo. Un señor habló y habló comparando a Jesucristo con Apple y bla, bla... Martín emocionado cantando villancicos, mi hija feliz con su amiga, mi marido un poco alucinado con todo y yo, pensando en mi sopa y el incendio que podría provocar.

Al llegar, tardé en hacer la cena, pero al final salió bastante bien, no de mamá perfecta, pero aprobada. Todos ayudaron y pasamos un buen rato. Eso sí, con mis pelos de loca, oliendo a sopa y muy poco glamurosa. Como dice mi hija, es difícil estar tan guapa como Lala (mi madre) en los momentos importantes. Pero de ahí, a ir como un adefesio...

Fuimos buenos este año
Finalmente intentamos esperar a que llegara Papa Noel o Santa, o el que fuera que iba a traer regalos... los invitados se quedaron dormidos y los niños no había manera de que tuvieran sueño. Mi marido y yo hicimos tiempo, y tiempo, y tiempo... queríamos irnos a dormir y que Santa hiciera su trabajo sin nuestra ayuda! Al final ayudamos un poquito...

Esta mañana había muchos regalos y alguien se había bebido la leche y una galleta que dejamos...

Feliz Navidad ;-)